I
La
luna se refleja reina
en
las aguas
tranquilas de
la laguna.
En
esta noche sin estrellas
le comparto la
íntima
oscuridad de
mis pensamientos:
Esta
lejanía del hogar,
del
abrigo y el calor ausente.
De
la nostalgia por la suavidad
de
sus caricias y miradas de miel.
¡Sufro
esta soledad lacerante
que
ni el vino me logra disipar...!
II
Miro
la danza hipnótica
de la luna en
la laguna.
¡Y
me ilusiono pensando
que
la miramos juntos!
Porque a pesar de la distancia
Que
me entristece el alma,
esta
luna señora en la laguna
te
hace presente en mi otoño.
¡Y
me alivia,
con
el dulce bálsamo del silencio,
el
dolor por su lejana ausencia!
