Medito bajo la luz de una luna tenue
que danza intermitente
con la niebla de esta tarde plomiza.
Ella, ausente y lejana
como las montañas azules.
Yo, sumido en el silencio
de las lagunas profundas.
El alma
- lentamente -
se me llena de recuerdos...
¡Cómo la extraño
en este día sin flores!

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