I
Medito bajo la luz de una luna tenue que
-intermitente-
danza con la niebla de esta tarde invernal.
II
Ella, ausente y lejana como las montañas grises.
Yo, sumido en el silencio de las lagunas profundas.
III
El alma
- lentamente -
se me llena de recuerdos...
¡Cómo la extraño
en estos días sin flores!

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